Congregación de Texas construye las paredes de una Iglesia en Perú
Voluntarios trabajaron con sus manos y su corazón para hacer realidad el sueño de una mujer para su iglesia.
“No son vacaciones. Trabajas 12 horas al día, levantándote temprano por la mañana”, comentó el pastor John Mutchler de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Stonehill, sobre el reciente viaje misionero de su congregación de Austin con Maranatha Voluntarios Internacional a Perú. En noviembre levantaron las paredes de bloques de la nueva Iglesia Adventista de Arequipa, en la ciudad amazónica de Iquitos. “Regresé a casa físicamente cansado, pero espiritualmente todos estamos conectados y unidos”, dijo Mutchler. “¡Y la mayoría de los voluntarios ya se han inscrito para el próximo viaje misionero!”.
El proyecto de Stonehill formó parte de una labor más amplia de Maranatha para construir iglesias/templos que tanto se necesitan en Perú. “Según tengo entendido , había muchos cristianos, pero no suficientes iglesias”, explicó Mutchler. Sin un lugar adecuado, la Iglesia de Arequipa se reunía en la casa de una hermana llamada Merici Bela Cobos, quien después donó un terreno vacío para construir la iglesia. “Ella tiene muy poco y aun así, está dando mucho, si no la mitad de lo que tiene , dijo Mutchler. “Esa fue una de las razones por las que fuimos: para construir su sueño: una iglesia”.
Además de la construcción, los voluntarios de Stonehill llevaron a cabo programas de educación para la salud y actividades para los niños de la comunidad de Arequipa. “La escuela cristiana de vacaciones estaba cerca de la esquina donde construimos la iglesia”, comentó Mutchler. “La última tarde tuvimos más de 100 niños”. Para alegría de los voluntarios, varios de esos niños asistieron al culto con ellos el último sábado del proyecto, en la nueva iglesia que el grupo había construido.
“A veces creo que olvidamos cuánto necesita el mundo”, reflexionó Mutchler. Al ayudar a cubrir esa necesidad, los voluntarios de Stonehill respondieron a un llamado divino. Mutchler añadió sobre el proyecto: “Les da una idea de lo que significa formar parte del cumplimiento de la gran comisión.”
Entre 2004 y 2006, más de 3.000 voluntarios de Maranatha llegaron a Perú y construyeron casi 100 iglesias y escuelas. En 2019, Maranatha regresó a petición de la Iglesia Adventista en Sudamérica. Tras una breve pausa en 2020 por la pandemia de COVID-19, los equipos locales de Maranatha y los grupos de voluntarios han reanudado el trabajo en Perú.